Mulher Asfalto
Mulher Asfalto de Alain – Kamal Martial Fragmento de El epílogo de una prostituta – Epílogo de un pavimento
Una actriz, un actor, un relato que se desarrolla en un espacio en H que permite a los espectadores ser testigos de la tragedia urbana que se va a relatar, la palabra y la música que va dando cuerpo a la palabra. El drama universal, el relato individual, la voz, la de la víctima que narra de manera fragmentada la secuencias de su muerte; una muerte que deja sólo indiferencia y silencio. Silencio cómplice con el asesino, silencio despiadado con la mujer que muere en el asfalto. Documento y metáfora de otros crímenes, de otros silencios, de otras complicidades.
Por Azucena Ester Joffe y María de los Ángeles Sanz
msalunanueva@yahoo.com.ar
azujoffe@yahoo.com.ar
En el marco del Festival de Teatro Internacional en Buenos Aires, Octubre 2009.
Un hombre está mirando a una mujer,
Está mirándola inmediatamente,
Con su mal de tierra suntuosa
Y la mira a dos manos
Y la tumba a dos pechos
Y la mueve a dos hombres.
César Vallejo, Poemas humanos
Mozambique está situado al sureste de África, frente a Madagascar en el Océano Índico, su lengua oficial, es el portugués; aunque se habla en el país más de veinte lenguas locales. El teatro africano descansa en una doble tradición, las formas teatrales de Occidente, y por otra parte las tradiciones locales o regionales. El origen del teatro actual africano se produce en la Escuela Normal William Ponty de Senegal, a fines de los años treinta; sin embargo deben reconocerse varias escuelas en su conformación como el Collage Saint – Joseph del Congo belga, bajo la colonización; desde allí se produjo la progresiva penetración de ciertos modelos teatrales europeos; otra manera de mixtura entre una manifestación teatral ya existente en el territorio africano y el teatro incorporado por el colonizador fueron las iglesias. Al principio, eran los lugares donde se escenificaban fragmentos de la Biblia asociados a referencias al contexto sociocultural africano que constituye la Kantata como género.
En el África Occidental hay todo un teatro en pleno desarrollo –observa Alain Ricard-. Es un teatro que habla las lenguas locales, que no se escribe siempre e incluso que a menudo no es escribe ni poco ni mucho. El teatro escrito, frecuentemente en lenguas europeas, se halla en una situación paradójica. Teatro escrito en una lengua de Europa, se propaga sobre todo entre los escolares y estudiantes que en él practican esas lenguas. Pero, con ello, pierde todo carácter teatral para convertirse en un ejercicio de estilo pedagógico. (Malanda, 1983: 13)
Desde hace cuatro años se celebra en su capital, Maputo, el Festival de Teatro Internacional en el mes de Agosto. De ese lugar distante a nuestra geografía El grupo Mutumbela Gogo llegó al espacio teatral Konex con su espectáculo de Muhler Asfalto. La pieza se había estrenado en el Teatro Avenida de ese país en abril de 2008, luego el grupo desplegó el espectáculo en las calles y participó en varios festivales (Aviñon en 2007; Stuttgart y Portugal, en 2008). La directora de la puesta, Manuela Sueiro, cofundadora junto a Mankell del teatro que también dirige, explicaba en una entrevista para el diario La Voz.com.ar que el teatro que ella dirige es un espacio de reivindicación en el área cultural de “derechos humanos” sobre todo de los derechos de las mujeres de su país. En la puesta que vimos en la Argentina, la fuerza del relato se entreteje a partir del cuerpo y la voz de la actriz, la música étnica llevada adelante con instrumentos típicos del país y el cruce con la tecnología en el uso de una de las paredes como una enorme pantalla que anticipa, registra y reitera fragmentos e índices del relato. Un cuerpo que pone en escena “el principio del fin”, con rasgos que le son propios la actriz construye un lenguaje poético sumamente expresivo y desgarrador. Lucrecia Paco1 va moldeando una corporeidad de relaciones subjetivas, una corporalidad de orden social pero también universal. Un cuerpo que se vende desde su experiencia exterior y, a su vez, se fragmenta desde percepción interior. Un cuerpo como muchos pero sin perder su singularidad, en un suburbio, en una esquina, en una habitación. Un cuerpo maltratado hasta se asesinado, después de intentar “inventar” con toda su piel y con todos sus orificios “otro sexo” a pedido su cliente, de su verdugo. La música de Chenywa Gune2 atraviesa el cuerpo de la actriz y perfora los sentidos de los espectadores, a través del paso de la percusión a la melodía en envuelve cuerpos y conciencias. Un espacio despojado y con una iluminación tenue, por momentos, dan el marco perfecto para el texto poético e intimista; y, en otros, un foco bajo e intenso recorta la figura de esta “prostituta”. Un tiempo y un espacio que se desdoblan, que retroceden y avanzan, sin un orden lógico ni lineal. Cada fragmento encierra un momento especial de la historia y nos van sumergiendo, arrastrando por esas distintas etapas. Así pasado y presente se yuxtaponen, pero el presente ya no existe y el pasado se nos impone, como si el lenguaje se subordinara al tiempo, como si descubriéramos “un tiempo interior al acontecimiento, que está hecho de la simultaneidad” de hilachas del pasado y del presente. (Deleuze, 2005:138)
El hecho teatral queda saturado por los distintos puntos de vista de este personaje, y todos los sistemas significantes confluyen para crear la atmósfera densa, determinista y agobiante, pero a su vez poética. Donde el idioma no se presenta como un problema a resolver, sino que la creación artística –en su conjunto- trasciende cualquier idiosincrasia, y lo que emana de la obra va más allá de las palabras.
Sonoplastia: Charlie Schalosky
Luz: Quito Tembe
Video: Lito Logaritimo
Bibliografía
Deleuze Gilles, 2005. “Puntas del presente y capas del pasado” en La imagen-tiempo. Buenos Aires: Paidos
Malanda, Ange – Severin, 1983. “Avatares de la Tradición” en El Correo de la UNESCO. Teatros del Mundo. Abril /España.
Vallejo César, 2006. Poesía completa 2. Buenos Aires: Página 12/Editorial Losada. Pág:37.
1 Lucrecia Paco es directora artística y cofundadora del ensemble Mutumbela Gogo, en el Teatro Avenida de Mozambique. Desde 1986 colabora permanentemente con el autor y director sueco New Mankell, creador de ese teatro. Ha realizado presentaciones internacionales al tiempo que actuó en películas y producciones televisivas.
2 Chenywa Gune toca timbila, xitende, mbira, valí (instrumento de bambú cuerdas) y percusión mozambiqueño, instrumentos que han sido dejado de lado por una sociedad neocolonizada por la globalización. La timbila (xilófono) de Mozambique es el instrumento utilizado por el pueblo chopi de la costa del país. En las suites para baile denominadas migodo participan músicos, cantantes y bailarines. La valíha (cítara de tubo con 22 cuerdas) es el instrumento nacional de Madagascar y se utiliza en rituales de circuncisión, exhumaciones y ceremonias religiosas populares. Hoy en día en las discotecas se interpreta música de valiha, junto con guitarras eléctricas y timbales. El mbira, exclusivo de África, (lamelófonos) es un piano de pulgar con teclas de hierro sujetas a una caja de madera montada sobre una calabaza hueca para aumentar la resonancia, es tradicional de Zimbabwe, y su música se interpreta en ceremonias religiosas y en celebraciones sociales.
Mulher Asfalto
Autoria: Alain Kamal Martial
Interpretación: Lucrecia Paco
Música en vivo: Cheny Wa Gune
Diseño sonoro (sonoplastia): Charlie Schalosky
Diseño de iluminación: Quito Tembe
Producción: Manuela Soeiro
Video: Litho / Logaritimo
Dirección: Lucrecia Paco
Web: http://mutumbelagogo.wordpress.com